De forma alternativa, la telefonía IP (Internet Protocol), empieza a verse en 1999 en empresas más pequeñas, que la encuentran asequible, escalable y de sencilla adaptación a sus necesidades específicas, de tal forma que algunos analistas predicen que hacia finales de 2004, habrá más pymes que elijan sistemas de telefonía IP que soluciones tradicionales. Si bien en el pasado las grandes empresas no han mostrado el mismo entusiasmo respecto a la tecnología de voz sobre IP (VoIP) que las pequeñas y medianas empresas, lo cierto es que hoy estas empresas reconocen las ventajas que la telefonía IP ha supuesto para las pymes, por lo que cada vez son más las grandes empresas que están valorando los beneficios que dicha tecnología puede representar para sus compañías.
Este sentimiento ha sido impulsado por una nueva generación de sistemas VoIP basados en tecnología de gama alta que pueden conectar hasta decenas de miles de usuarios en múltiples localizaciones a la vez. Utilizando estos sistemas para dar servicio de voz y datos sobre una única infraestructura de red, las grandes empresas con múltiples localizaciones pueden ahora disfrutar de ahorros sorprendentes y de prestaciones que sólo los sistemas de telefonía no tradicionales pueden ofrecer. Con la telefonía IP, las grandes compañías con oficinas en todo el mundo pueden eliminar prácticamente el coste de todas sus llamadas de larga distancia a través de llamadas internas sobre redes IP. La posibilidad de impulsar la capacidad de la red para ampliar las comunicaciones de voz de una forma sencilla y económica también permite a estas empresas moverse en un entorno empresarial realmente global, una consideración crítica teniendo en cuenta las tendencias de negocio.
Si se tienen en cuenta todos estos factores, sólo podemos sacar una conclusión: nunca ha habido un momento mejor para que las empresas, tanto las grandes como medianas y pequeñas, adopten la tecnología IP.
Criterios de selección del sistema
Cuando el negocio depende de cientos de empleados haciendo miles de llamadas, el sistema telefónico siempre tiene que estar operativo. Afortunadamente, la última generación de productos VoIP ha sido diseñada para ofrecer la mayor calidad de comunicaciones aunque el uso sea intensivo. De todas formas, algunos sistemas de telefonía IP aguantan mejor "la presión" que otros. Si una empresa decide implantar una red convergente de voz y datos debería tener en cuenta los siguientes criterios:
Fiabilidad.
Para que funcione bien en una empresa con miles de usuarios, un sistema de telefonía IP tiene que estar basado en una tecnología probada y estable. Los usuarios deben contar siempre con que el sistema no falle y deben disfrutar de una conversación clara y libre de sonido de fondo. Una solución que optimice la Calidad de Servicio (QoS) para el tráfico de voz garantiza el mayor nivel de rendimiento.
Escalabilidad.
Un sistema empresarial de telefonía IP debe proporcionar las mismas prestaciones y funcionalidades para cualquier usuario con independencia del lugar donde lo utilice, trabajando desde casa, en una delegación con cinco personas o en la sede corporativa. Una plataforma modular ofrece la combinación más efectiva de escalabilidad y alta disponibilidad.
Gestión de red unificada.
Para sacar el máximo partido del potencial de una red convergente para optimizar las operaciones y mejorar la comunicación, las aplicaciones de voz y de datos deben interoperar de forma estrecha
Seguridad.
El personal de TI de la compañía debe poder supervisar el sistema telefónico desde una localización central, utilizando las mismas herramientas de software que detectan un ordenador no autorizado en la red de datos para gestionar los teléfonos IP. El sistema también debe estar diseñado para fncionar en modo distribuido, con funciones de control dispersas en múltiples servidores, lo que permite a la compañía la posibilidad de redirigir llamadas y asegurar que el teléfono continúe operativo en caso de emergencia.
Arquitectura abierta.
Ninguna compañía puede permitirse estar limitado por las herramientas y prestaciones de una solución de telefonía. Las soluciones no propietarias permiten a una empresa adaptar su sistema de telefonía IP a sus necesidades concretas. Sólo un enfoque basado en estándares abiertos permite a las empresas maximizar su inversión tecnológica y lanzar las nuevas aplicaciones que en cada momento precisen.
La importancia de los estándares abiertos
Un sistema basado en estándares ha sido diseñado con una mayor visión de futuro y con un coste más racional a la hora de proporcionar telefonía IP. Sin embargo, no todos los estándares han sido creados de igual forma. El estándar preferido por la industria es SIP, o Session Initiation Protocol, el primer protocolo que permite sesiones multi-usuario sin tener en cuenta el contenido.
SIP permite a los usuarios recibir mensajes de voz mediante correo electrónico, enviar mensajes instantáneos a sus PDAs y recibir páginas web en sus teléfonos móviles. Como núcleo de un entorno de comunicaciones multi-aplicación, SIP puede impulsar un amplio rango de servicios, desde telefonía de larga distancia y conferencias multimedia a aplicaciones de call center y sofisticadas aplicaciones de gestión de recursos. La elección de una solución de telefonía basada en SIP abre la puerta a todos esos usos sin necesidad de que la empresa se limite a un contrato de por vida con un fabricante individual.
SIP ha sido ampliamente aceptado, como mecanismo de control para la próxima generación de comunicación móvil, la base para los servicios de mensajería en tiempo real de Microsoft, y la base de los servicios de telefonía más avanzados de MCI. Su potencial todavía no ha sido apenas explotado.
Migrando a VoIP
La implementación de una solución de telefonía IP resulta muy adecuada en situaciones de sustitución de un sistema PBX anticuado, ante el traslado a una nueva oficina o en el caso de que se añadan nuevas delegaciones. Una correcta selección de los sistemas/tecnología facilitará que una empresa pueda desplegar su solución de VoIP de forma progresiva, añadiendo grupos de trabajo, departamentos o delegaciones de manera escalonada.
Esto puede hacerse utilizando teléfonos IP que funcionen con equipamiento analógico ya instalado y una mezcla de portales de medios que proporcionen conexiones a la red de telefonía pública. En un momento dado, el número de personas con teléfonos IP sobrepasará a aquellos que utilicen equipos antiguos, en ese punto, la compañía puede reemplazar sus teléfonos antiguos con la total seguridad de que el sistema telefónico trabajará como debe hacerlo. Sólo la tecnología basada en estándares que puede ampliarse y actualizarse de forma sencilla e interoperar con sistemas PBX tradicionales permite esta transición de forma práctica y gradual.
Debido a que el servicio telefónico es una necesidad básica en las operaciones de negocio diarias, las compañías deben elegir un fabricante que trabaje estrechamente con ellos durante el proceso de migración y asegure que la nueva solución de voz funcione adecuadamente desde el primer momento. De esta forma, la gran empresa estará situada para optimizar las prestaciones avanzadas de recepción de llamadas así como aplicaciones de valor añadido que integren voz y datos. Esto crea oportunidades para mejorar tanto las comunicaciones internas como el servicio al cliente que antes nunca había sido posible |